El Cobre: «El sueldo de Chile, una discusión pendiente»

«Chile va a nacionalizar el cobre en virtud de un acto soberano. Acto soberano que incluso está consagrado en las resoluciones de las Naciones Unidas que establecen que los países tienen derecho a nacionalizar sus riquezas básicas». (Salvador Allende)
Un 11 de Julio de 1971, Chile nacionalizó el cobre y otros minerales, fue un gesto patriótico, un acto de soberanía, con ello ponía al servicio de los pueblos que habitan Chile, una riqueza inmensa, colosal, para desarrollar su bienestar y terminar en parte con el saqueo de las transnacionales. Este gesto fue una lucha de años, donde las y los trabajadores y su proyecto popular jugaron un papel fundamental.
Esa nacionalización fue eliminada por la dictadura terrorista de Pinochet y luego consumada por los gobiernos de la Concertación con el resultado de que hoy solo el 30% de la producción está en manos del Estado, producción que además es limitada por la concepción neoliberal que tiene CODELCO.
El peso del cobre en la economía chilena es incontrarrestable, representa el 55 % de las exportaciones chilenas y aporta el 9.5 % del total de empleos del país.
Hablar de industria de cobre en Chile es hablar de saqueo, corrupción, contrabando, colonización, etc. Por lo tanto, cuando investigamos y analizamos el proceso, nos encontramos con siderales cifras «oficiales» que también están falseadas, es difícil, si no imposible determinar cuanta es la pérdida real que tiene nuestro territorio con las operaciones mineras, es el robo más grande de la historia de nuestra nación.
No solo las transnacionales no pagan los royalties correspondientes (que han negociado estas mismas empresas), sino que además los embarques se falsifican y no se fiscalizan.
El consejo minero en Chile, contrata empresas en los puertos de destinos para analizar los contenidos de los envíos de Cobre con sus laboratorios, considerando estos análisis valores irrefutables con los que se calcula el valor de lo que se extrae, pero todo es dudoso.
El valor del cobre extraído por mineras privadas que hoy se lo apropian sin pago significativo, promedia en las últimas dos décadas más de 30 mil millones de dólares de hoy, por año, incluyendo 40 mil millones en los últimos 12 meses. El valor del cobre extraído por las mineras privadas sin pago significativo equivale a la mitad de la recaudación fiscal total. Las grandes mineras privadas son un estado dentro del Estado. (1)
Esta cifra es casi el 70% de presupuesto total para el sector público de Chile en 2022 (2)
Esta cifra son tres veces el presupuesto de salud en Chile y tres veces el de educación (3). Es decir, se llevan al año las mineras privadas mucho más de lo que Chile gasta en salud y educación pública juntos.
Chile cuenta con 7 fundiciones, 5 estatales y 4 privadas y 3 refinerías, 1 de ellas la polémica Ventanas. Implementar una nueva refinería en Chile al nivel de la de Auribus en Hamburgo (QUE NO CONTAMINA) cuesta US$1.750 millones, solo esta inversión podría generar US$3.000 millones al año, lo que es una inversión absolutamente rentable.
Es una obligación caminar hacia la producción de las riquezas generadas por los mal llamados subproductos como el oro, plata, molibdeno, renio, sulfuro… que hoy literalmente se las roban, si revisamos los valores de los metales nos daríamos cuenta que el verdadero subproducto es el cobre. A modo de ejemplo, 1 kg de cobre de alta pureza (cátodos) se cotiza en la bolsa de Londres a US$9.9 pero un 1 kg de paladio a US$67.000 o 1 kg de platino US$33.000, 1 kg renio US$4.000, 1 kg antimonio US$4.000 entre otros metales que salen del país gratis, sin considerar las denominadas tierras raras, la mayor concentración de estas se encuentran en la región del Bio Bio (Wallmapu) pero también se han descubierto en relaves de cobre. Las tierras raras son altamente cotizadas por las empresas de tecnología, nuestras aduanas no cuentan con un laboratorio sofisticado para estos análisis, un instrumental de estas características costaría aproximadamente US$ 3 millones cifra de inversión bajísima en consideración a la recuperación de la inversión.
Los derechos sociales que necesitamos tienen que ser financiados y en Chile hay mucha riqueza para ello, ellas están en nuestros recursos naturales, que tienen que ser explotados con respeto a la madre tierra, sin zonas de sacrificio, en armonía con las comunidades de los territorios. El avance tecnológico actual permite que sea así, pero hay que invertir y poner valor agregado en el país, lo cual generaría más trabajo y dinamismo en la economía local.
El cobre y los recursos naturales tienen que estar en manos del Estado y con control social, ajeno a la lógica neoliberal para que Chile sea un país soberano, digno y habitable.
Sin soberanía económica, no hay soberanía.
Sin plata para financiar los derechos sociales, la ley es letra muerta.
El cobre y las riquezas naturales para Chile con pleno respeto a la madre tierra.
Central Clasista de trabajadoras y trabajadores.

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